martes, 5 de julio de 2011

Capítulo 17

Halo

I never promised you a ray of light 
I never promised there’ll be sunshine everyday 
I’ll gave you everything I have 
The good the bad 

Why do you put me on a pedestal? 
I’m so up high that 
I can see the ground below 
So help me down 
You’ve got it wrong 
I don’t belong there 

One thing is clear 
I wear a halo 
I wear a halo 
When you look at me 
But Standin’ from here 
You wouldn’t say so 
You wouldn’t say so if you were me 
And I just wanna love you 
I just wanna love you 

No es que fuera por presumir, pero me estaba quedando preciosa, aunque me faltara aún algo más de media canción.
Pero de repente no sabía que más escribir en la canción. Me solía pasar, me bloqueaba y ya no sabía que más poner.
Estuve varias horas pensando en que más añadir pero en algún momento de la noche me quedé dormida en el sofá.

Sobre las 10 un ruido un la cocina me despertó.
Pero… ¿qué hago en la cama?

Dougie me debió de ver en el sofá y me ha traído en brazos hasta aquí.

- Pero que bien huele- dije cuando Doug apareció con el desayuno en la habitación.

- ¿A si?- Dijo él- Espero que sepa tan bien como lo parece.

En diez minutos había devorado todo el desayuno.

Empecé a vestirme, porque en una hora había que estar en el aeropuerto.

Finalmente me puse un vestido de tirantes con flores, que se quedaba por encima de la rodilla. Y me recogí el cabello en una coleta para no pasar calor.

De repente me acordé de la canción de ayer. Me puse las sandalias rápidamente y bajé a buscar la canción. Tras buscarla durante un rato no obtuve ningún resultado.

- Si buscas lo que estabas componiendo ayer está en la mesa de la cocina- gritó mi novio desde arriba.

Corrí hacía donde me había dicho y en efecto allí se encontraba.
Pero… No la habría leído, ¿verdad? Porque si no mi regalo se habría estropeado.

Decidí subir a preguntarle directamente a él.

- No, no la he leído- me dijo tranquilamente- Yo siempre voy a esperar a que decidas ensañármelo para verlo.

- Gracias- dije- de verdad, gracias por no leerlo.

- Bueno, ahora deja de decir pegos- me dijo- y coge tú maleta que si no salimos ya perderemos el avión.

Cogimos las maletas, las metimos en el coche, nos montamos, y partimos rumbo al aeropuerto.
Cuando llegamos tuvimos que esperar un poco, entregar las maletas, y finalmente nos montamos en el avión rumbo a un destino desconocido para mí.

- ¿Estas nerviosa?- Me preguntó Dougie.

En realidad estaba algo nerviosa, pero por saber a donde íbamos.

- No- dije ocultándole algo de la verdad- Contigo iría hasta el fin del mundo.

Y esto último era totalmente cierto.

Decidí dormirme para que al llegar la sorpresa fuera aún mayor.

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